jueves, 8 de noviembre de 2012

ENTRENAMIENTO EN ETAPAS DE FORMACIÓN




Cuando hablamos de formación, lo primero que hay que tener en cuenta es que el objetivo principal de nuestros entrenamientos es hacer crecer al jugador, lograr que el niño evolucione futbolísticamente. Esta progresión será el objetivo principal de toda la etapa de formación de cualquier jugador, por encima de los resultados que se obtengan a nivel competitivo, los cuales no hay que olvidar debido a que la competición es un pilar fundamental del aprendizaje. 

El objetivo no es aprobar, es aprender. Si el jugador aprende, estaremos cada día más cerca de los buenos resultados.


 ¿Cómo ha de ser esta evolución?

Nuestro objetivo principal es formar jugadores inteligentes, jugadores que sepan comprender el juego, y que por supuesto, dominen al máximo todos los principios tácticos que requiera la o las posiciones a las que vayamos a orientar su futuro. Jugadores, en definitiva, que cuando salgan de juveniles tengan un nivel óptimo en todas sus estructuras: emocionales, socioafectivas, condicionales, técnicas, tácticas…
En este proceso de enseñanza-aprendizaje lo más importante es hacer que el jugador se sienta parte principal de dicho proceso. El jugador no es una herramienta con la cual vamos a intentar conseguir resultados en forma de victorias, el jugador es un niño al que debemos enseñar a jugar a fútbol, que debe comprender qué está haciendo, qué se le está pidiendo y, sobretodo, porqué?

Debemos crear jugadores capaces de pensar, de decidir, de elegir la mejor opción en cada momento del juego. No podemos crear jugadores que solo respondan a nuestras indicaciones, jugadores robot que automaticen todo lo que el entrenador quiere y que lleguen al punto de necesitar que el entrenador le indique en cada momento del partido qué tiene que hacer, a quién se la tiene que dar o qué decisión ha de tomar.



¿Cómo lograremos esto?

Es un error común en entrenadores de fútbol base el querer automatizar prácticamente todas las fases del juego y, especialmente, las fases del juego ofensivas, donde tenemos el balón.

Son muchos los entrenadores que automatizan salidas desde atrás mediante movimientos predefinidos y son más aún los que lo hacen automatizando jugadas de finalización, que en los partidos pocas veces salen como las habíamos entrenado. Esto para mí es un error.

Es un error por varios motivos, el primero es que nos olvidamos de dos fases esenciales del juego: la transición defensa-ataque y la transición ataque-defensa. Estos dos momentos del juego son los más importantes y, por desgracia, son los que más se suelen dejar de lado.

Cualquier jugada de ataque viene predecida de una recuperación de balón, bien porque el equipo rival haya finalizado la jugada sin éxito o porque nuestro equipo haya recuperado el balón. En el primer caso nuestro ataque se inicia desde balón parado o en manos del portero, lo cual nos permite colocarnos para iniciar el ataque como habíamos imaginado en nuestros automatismos, aunque se nos olvida pensar que el rival también va a tener tiempo de colocarse, y muy probablemente no lo haga como nosotros imaginábamos, y si lo hace, quizá no actúe como esperábamos, e incluso, en caso de actuar de forma parecida a lo que nosotros imaginamos cuando entrenamos ese automatismo de salida desde atrás siempre habrá matices que modificarán las posibilidades de respuesta de nuestros jugadores. Qué pasa cuando nuestro central recibe del portero y no puede dar el pase que le habíamos pedido porque esa línea de pase está tapada? Qué ocurre si nuestros mediocentro y laterales se encuentran cubiertos hombre a hombre y no son capaces de crear un espacio para recibir? Qué ocurre si lo que habíamos planeado no es posible de realizar? En este caso, al tener el balón el portero, aún tendremos suerte de poder golpear arriba y sacar al equipo, pero mi pregunta es: habíamos entrenado al jugador para que fuera capaz de decidir en cada situación? O le habíamos entrenado para ejecutar una o varias opciones predefinidas que finalmente no pudieron realizarse? 

Ese es el error, mecanizar y automatizar sin darle al jugador una formación rica en tomas de decisión, una formación basada en entrenamientos donde el jugador entrena esa toma de decisiones y cree en su interior una estructura cognitiva que lo haga capaz de aplicar lo aprendido en función de lo que va ocurriendo en el juego. Es decir, conseguir que el jugador obtenga un aprendizaje significativo.

Volviendo a las dos situaciones anteriores, en el segundo caso, si el balón lo hemos recuperado en juego y debemos iniciar una jugada de ataque, ya sea contraataque, juego directo o ataque combinativo con temporizaciones, en cualquier caso, nuestro equipo estará aún colocado en situación defensiva, con los laterales y extremos cerrados para defender, sin profundidad atrás ni adelante, y por tanto, con pocas opciones o ninguna, de llevar a cabo esos automatismos que habíamos entrenado para situaciones de ataque. Estamos en una situación de transición defensa-ataque y, por desgracia, no la hemos entrenado. Habíamos entrenado una jugada de finalización partiendo de mediocentros, de centrales o de laterales, colocados en la posición ideal para realizar una jugada de ataque, seguramente incluso ya en campo contrario, con todas las facilidades para llevar a cabo ese automatismo tan bonito que habíamos previsto en nuestra pizarra. Pero la realidad no era esa, la realidad era que habíamos recuperado un balón en campo propio, o en centro del campo rival, y no teníamos a nuestros jugadores colocados para iniciar una jugada de ataque, debíamos temporizar para adoptar esas posiciones y luego iniciar el ataque, en definitiva, nuestro jugador debía decidir ya, en ese preciso instante, en esa posición concreta, y os aseguro que si no habíamos entrenado esa situación de desorden táctico producida por el ataque rival difícilmente podremos ni si quiera intentar llevar a cabo esas jugadas predefinidas que habíamos entrenado.



¿Cómo creamos jugadores inteligentes?

Muchos estaréis pensando ahora que para ese tipo de situaciones ya hacéis las conservaciones, los juegos de posesión con comodines o sin ellos, donde se producen constantemente pérdidas y recuperaciones. Muy bien, pero lo hacéis de forma estructurada? Lo hacéis con direccionalidad de juego? Es decir, los jugadores están colocados en base a vuestro sistema de juego? Hay un lugar o meta a la que llegar y hacia la cual podamos orientar el ataque? O simplemente están los jugadores repartidos por el cuadrado de juego esperando mantener la posesión sin más?

Quien crea que con automatismos de salida de atrás, conservaciones y jugadas de finalización ya está entrenando todos los momentos del juego es que no se ha parado a analizar el juego con detenimiento. Las fases de transición ataque-defensa y defensa-ataque son los momentos más importantes del juego, son la base de cualquier modelo de juego y, por supuesto, deben ser la base principal del entrenamiento. Son el nexo entre el ataque del rival y el mío, entre mi ataque y el del rival, son el juego en plenitud, son las situaciones constantes que se dan en un partido, y por desgracia no las estamos entrenando, o al menos no de la forma idónea.



¿Cómo deberíamos entrenar entonces?

La metodología de trabajo en fútbol base depende mucho de la edad y categoría de tus jugadores. Las limitaciones técnicas son un factor determinante de las posibilidades que tendremos a la hora de orientar el entrenamiento de una forma u otra.

Es evidente que, desde los más pequeñitos de la escuela hasta los juveniles, la metodología de trabajo no será la misma, aunque deberíamos intentar siempre que tuviera muchos puntos en común. No voy a profundizar en el tipo de metodología que yo utilizaría en cada categoría, pero si que hablaré de los pilares básicos en los que ha de basarse el proceso de entrenamiento.

Tal y como hemos explicado en todo este documento, lo más importante del proceso de enseñanza-aprendizaje es que el jugador entienda el juego, que sea capaz de decidir en milésimas de segundo. Pero no debemos olvidar que sus capacidades técnicas determinarán en la mayoría de ocasiones el éxito o el fracaso de sus acciones. Es ahí, donde el jugador ha de ser también inteligente, ha de conocer sus capacidades y sus defectos, ha de saber cuáles son sus fortalezas y sus debilidades, para decidir en cada momento qué hacer y qué no intentar.

Un jugador con un nivel técnico limitado no debería intentar realizar conducciones largas ni pases complicados. Si es listo tomará una decisión basada en sus capacidades y no en sus propensiones. Debe saber lucir sus virtudes y disimular sus defectos, si lo logra en beneficio propio y del equipo será un gran jugador, un jugador inteligente, sin necesidad de ser un portento técnico ni de calidad.

Para que nuestros jugadores sepan actuar de esta forma no podemos inculcarles situaciones mecanizadas, memorizadas, automatizadas que deban llevar a cabo en ese momento del partido. Debe tener la libertad para poder decidir, la capacidad para decidir bien, y por supuesto, debe tener claras cuáles son sus opciones en ese momento, y eso es, en definitiva, lo que debería enseñarle el entrenador.

 El entrenamiento debe mostrarle al jugador todas las posibilidades que puede tener en cada momento del juego para que sea él el que decida cómo actuar. Ahí será donde entre la calidad del entrenamiento y del entrenador, en su capacidad de darle a cada ejercicio un amplio abanico de posibilidades abiertas, modificables e imprevisibles, que enriquezcan al jugador y lo hagan, en definitiva, más inteligente.

Esas opciones son la base de nuestro modelo de juego, es la esencia de nuestra idea como entrenadores, es el “qué queremos de nuestro equipo”, es el “cómo queremos que jueguen nuestros jugadores”, es sin duda alguna lo que marcará nuestro estilo de juego y nos definirá como entrenadores. Es en lo que debemos de trabajar cada día, para intentar mejorar nuestro juego y hacer que nuestros jugadores evolucionen individualmente y en colectivo, por encima de los resultados.

Para concluir aprovecho para mandar un mensaje:

“Ganar ligas jugando al pelotazo es como sacarse una carrera copiando, al final, lo único que te queda es el título”.

Formemos jugadores por encima de nuestro palmarés, somos formadores, entrenadores de fútbol base, es nuestra obligación no caer en el error de priorizar nuestros resultados sobre el aprendizaje de los niños y jóvenes, para eso ya está el rendimiento. Hagámosle un favor a nuestros chicos, enseñémosles a amar este juego.



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13 comentarios:

  1. Buen post Bruno, toda la razon!

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  2. Buen post. Creo que aciertas en todos los objetivos que tenemos como formadores, aunque no siempre es fácil ceñirte a cada uno de ellos. El tema sobre las transiciones es totalmente cierto y se tendría que hacer mucho más hincapié en los entrenamientos, pero son cosas que también viven en los partidos y son momentos que también debemos aprovechar.

    No obstante, centrándome más en tu último mensaje, matizaría algunas cosas. Por ejemplo, si partimos de la idea de que todos los equipos tienen un trabajo detrás de los resultados, creo que no hay que menospreciar un tipo de metodología en concreto, ya que el saber utilizar cada uno de ellos en el momento idóneo también es mérito de la formación. Quiero decir que, ante todo, el entrenador tiene que crear jugadores competitivos; que sepan que pueden ganar y que pueden perder, que no todas las cosas están siempre de cara, etc.

    Por eso quería señalar que todos los tipos de enseñanza son válidos dependiendo en qué situación se esté dando y, sí es verdad que la formación va por delante del palmarés, pero tenemos que tener en cuenta que ganar de diferentes maneras o de diferentes estilos, también forma parte de un aprendizaje mucho más rico.

    Saludos!

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  3. Gracias a los dos por comentar. Respecto a lo que dices de la formación de diferentes formas estamos de acuerdo. Aunque yo lo que dudo es que los equipos que juegan directo siempre, sin ninguna intención de sacar el balón jugado ni de combinar, sin ningún tipo de orden táctico en cuanto a intercambio de posiciones, desmarques de apoyo/ruptura, creación/ocupación/aprovechamiento de espacios... creo que el problema no es que trabajen "diferente" sino que directamente no trabajan aspectos tácticos, lo dejan todo al azar y se ciñen exclusivamente a aspectos técnicos.

    Podríamos hablar largo y tendido del tema, cualquier punto de vista es razonable, y más aún sin saber la realidad de cada equipo.

    Saludos!

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  4. Buen post Bruno. Me ha gustado. Un saludo futbolero!

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  5. Gracias Gerard! Por leerlo y por comentarlo! Saludos!

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  6. Bien Bruno, buen post, aunque por llevarte un poco la contraria, yo si estoy a favor de los automatismos. Siempre y cuando no se obligue a los jugadores a hacerlos a raja tabla, ya que como muy bien dices no hay dos situaciones identicas de un partido a otro. Pero en mi opinión es una buena solución para entrenar todos los aspectos tácticos tanto defensivos como ofensivos que tu quieras aplicar a tu equipo. Ademas todos los entrenadores que utilizamos automatismos, tambien tenemos sus variantes, y tambien entrenamos la imaginacion y toma de decision de los jugadores.

    como dice el compañero de arriba podriamos hablar y debatir largo y tendido, (por eso nos gusta el futbol) y seguro que todos tenemos razón.

    un saludo y nos vemos pronto!!!

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  7. Gracias por comentar Álex! El "compañero de arriba" soy yo, diría jajaja

    Respecto a los automatismos...se pueden entrenar, claro que sí, pero nunca deben ser la base de la formación del jugador. Están bien como guía en la que pueda basarse el jugador a la hora de tener que decidir en una jugada concreta, tener prefijados unos movimientos puede darle opciones de salida válidas. Pero yo creo que hay que ir más allá, y es lo que defiendo en este post. El jugador debe de ser capaz de poder decidir, más allá de recurrir a las opciones que tu le has indicado, que sea capaz de crear él la mejor opción en esa situación, que sea capaz de pensar, de decidir y de ejecutar sea cual sea la respuesta del adversario.

    Como bien dices, es un debate largo, pero seguro que hablar de ello nos enriquece a todos!

    Saludos!

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  8. Muy buenas reflexiones Bruno. Solo comentar una cosilla respecto a los automatismos. Creo que hay que dar y proporcionar automatismos al jugador para darle libertad, no para que su juego sea "automatico". Proporcionar automatismos no para coartar la tomar de decisión. En el momento que consigamos que todos los jugadores piensen igual ante una misma situacion (donde uno tenga que hacer una cosa, el otro otra, y asi sucesivamente), creo que el mister habrá hecho bien su trabajo. Del resto, muy de acuerdo de todo.

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  9. Gracias por comentar Carlos. Estamos de acuerdo en eso también, aunque quizá no lo he explicado del todo bien, no es fácil... Estoy de acuerdo en que como colectivo, el equipo, o subgrupos de jugadores que intervienen o pueden intervenir en una jugada, deben entender el juego de forma similar, deben saber cuales son las bases de su estilo de juego y, por supuesto, deben saber lo que sus compañeros van a intentar hacer, siguiendo las pautas del entrenador, para poder mantener ese "orden" dentro del kaos que significa este juego.

    El error es, como tú bien dices, el querer automatizar eso, que es lo que se suele hacer, no siempre. Trabajar automatismos no me parece erróneo, ni mucho menos, de hecho verás otro artículo en referencia a ello aquí en mi blog. La clave está en lo importante de esos automatismos, han de poder ofrecerle al jugador no solo distintas variantes de acción frente a una situación sino también la capacidad de poder decidir cualquier otra opción producto de su "talento" o "condiciones", lo cual es siempre distinto de un jugador a otro. Uno elegirá conducir, otro jugar en largo, otro no arriesgar... La clave es conseguir que esas decisiones se ajusten a un modelo de juego, partan de una misma idea común, y eso es lo realmente difícil de conseguir.

    No pretendo discutir ninguna metodología, al revés, solo aporto mi granito de arena, mi opinión. Donde realmente nos enriquecemos todos es en comentar artículos como éste. En la variedad está el gusto!

    Un saludo y gracias!!

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  10. Es absolutamente CIERTO que cualquier automatismo ofensivo que trabajes (lo que has nombrado de LT'S, MC'S) jugadas preciosas en la pizarra y muy esteticas en el entreno no salen en el 95% de los casos en un partido.

    Aun y asi yo lo trabajo. Pero mi objetivo no es que me vayan a hacer la misma jugada en un partido, sino buscar como objetivo la definicion a puerta tras centro o tras una combinacion de 3 o 4 pases que es mucho mas dinamica que si me pongo a centrar saques de esquinas y rematarlos desde la frontal del area. En el caso de salida de balon para mi si q es distinto y si que este automatismo es mucho mas real y sirve mas.

    Me explico...En una jugada de ataque tu no puedes organizar la defensa del rival y como te van a esperar o defender por eso creo que es irreal hacer ese tipo de automatismos y esperar que salgan en el partido. Pero en la salida de balon desde atras, normalmente tienes superiridad defensiva (PT+4def+1Piv o en F7, PT, CT LT LT) contra la presion del rival (1 DC, 2DC, o 2 Ext y 1 DC). Al tener tanta superiordad (6vs3-4vs1o2) si que puedes trabajar automatismos de que hacer en funcion de como te presiona el rival y con cuantos lo van a hacer. Pienso que esta situacion si se da muchas veces en el partido y se repite de manera semejante. A partir del centro del campo, lo normal es que hayan unos 3-5 jugadores tuyos vs 5 jugadores rivales y por eso la improvisacion o la toma de decision de cada jugador es mucho mas relevante.

    Carlos M. Saludos! Muy buen POST!!

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  11. Hola Carlos! Gracias por aportar!

    Respecto a lo que dices, de acuerdo en ataque, no tanto en salida de balón... Me explico.

    Cuando tu generas un auomatismo, sea en la zona k sea hay factores que tú no controlas, pese a tu superioridad. Por tanto, yo creo que el objetivo es formar al jugador para que sea capaz de elegir el pase correcto en esa sit de sup, x ejemplo al recibir el CT del POR: en un automatismo tú le marcas qué pase hacer, marcas la pos y el mvto de lat y mc, y no tienes en cuenta la acción que va a realizar el rival, pk la desconoces, y puede impedir ese pase que tu querias llevar a cabo, obligandote a buscar otra solucion. Si tienes un jugador inteligente sabrá reaccionar y aprovechar esa superioridad, no digo que sea gracias al entrenador, seguramente sea una capacidad del jugador, pero lo que tengo claro es que ese automatismo ensayado ya no sale, no al menos por esa vez.

    Por eso propongo el entrenamiento de sit con libertad, pautadas pero con una toma de decision constante, para que el futbolista se acostumbre a ello y aumente su velocidad de decision y su capacidad de adaptacion, evitando quedar bloqueados ante la imposibilidad de ejecutar lo previsto frente a lo imprevisto.

    Un saludo Carlos! Y gracias!

    Bruno

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  12. Buenas Bruno,
    Me ha gustado mucho tu artículo. Con referancia a los automatísmos que tanta discusión genera, quisiera dejar un breve comentario. Yo entiendo el juego desde el comportamiento colectivo, y a lo que unos llaman automatismos yo lo llamo "hábitos", es decir que hace mi equipo en las diferentes fases del juego. Es en este aspecto en que encuentro que debe manejar el entrenador las situaciones, o mejor dicho, ayudar a que su equipo las maneje de una misma forma, no se trata de hacer una jugada ensayada o una acción combinada que entrenamos y termina en gol, no. Se trata más bien de saber y entender el ¿por qué? de las cosas: ¿por qué me abro en fase de ataque?, ¿por qué me desmarco?,, ¿por qué apoyo, o por qué me alejo?, ¿por qué presiono o temporizo al perder el balón?, bueno, es esto lo que creo que deben ser los "automatismos del equipo". En pocas palabras, que tu equipo en las diferentes fases del juego actúe como tal, y no que unos la quieran sacar jugando en ataque combinativo y otros den el pelotazo para el ataque directo, o que unos ante la perdida replieguen y otros se queden descolgados sin recuperar posiciones.
    Espeo podamos volver a hablar del tema. Un abrazo de gol.

    Adolfo

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  13. Gracias por comentar Adolfo, tienes razón en lo que dices, estamos de acuerdo. Aún así, yo a eso no lo llamaría hábitos sino principios generales de mi modelo de juego, y si concretas más aún...subprincipios o subsubprincipios. Esta terminología proviene de la famosa periodización táctica y autores como Óscar Cano o Adrián Cervera los explican muy bien en sus libros.

    Un saludo!

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